Gerbera
· Inocencia ·
Leí en algún sitio que la gerbera es la primera flor que dibujan los niños. Quizá por eso uno de sus significados sea: inocencia.
Te regalo un ramito de gerberas este mes, para que te ayude a mantener la mirada abierta y soñadora en estos tiempos en que preferiríamos cerrar los ojos. Para que sea un antídoto contra el cansancio y el cinismo, y traiga de nuevo el juego, la ausencia de prejuicio y la risa fácil a nuestra vida.
Se nos está acabando 2025 y me niego a que no encontremos razones y modos para celebrar que hemos vivido un año más.
Conservar un pelín de inocencia es un acto de rebelde y valiente. Proteger la inocencia en el mundo es un acto necesario. Y, a pesar de que en nuestra cultura llamar a alguien “inocente” puede tener un deje peyorativo, creo que es preferible que nos llamen eso a ser una persona comida por la amargura.
Aprendamos de los verdaderos inocentes, los niños, que son fuertes y alegres. Sí, desde luego ellos sí saben mantener los ojos abiertos (y dibujar gerberas).
Inspiración
Libros a retortero
Canto yo y la montaña baila / Canto jo i la muntanya balla, de Irene Solà.
Una miríada de narradores en primera persona, entre los que hay humanos vivos y muertos, animales, fenómenos atmosféricos o incluso criaturas mágicas, narran la maravilla, la magia y la pesadilla de vivir en los Pirineos, cerca de la frontera, en diferentes momentos de la historia. Un libro escrito desde la más absoluta sencillez, verdad y falta de prejuicio, incluso, a ratos, desde un alma naif, desde un profundo amor a la tierra, la magia que rezuma y al idioma (lo leí en su idioma original). Una joya de la que no voy a destriparte nada más, solo pedirte que la leas.
Tres noches en la torre, de Ricardo Riera.
Me gusta tanto la fantasía de Ricardo porque me recuerda a la de toda la vida, a la que leía de pequeña, la que hizo que me gustara el género. Esa fantasía blanca y divertida que tanta falta hace en los libros para los más jóvenes.
Este tomo es la tercera entrega de las aventuras del joven Krisana, aprendiz de la maga Vivian. En esta ocasión el reto es vencer en un torneo de Kemet, un juego parecido al ajedrez que Ricardo ha creado para este universo.
Decirte que, en cuanto lo he acabado, se lo he pasado a mi hijo, que está ya preadolescente, porque creo que le va a encantar. Creo que es una historia ideal para cualquier edad, a partir de los doce años. Y, aunque forme parte de una saga de libros, creo que puede leerse de manera independiente a los demás. Si estás buscando algo diferente en fantasía, échale un ojo.
Mi nuevo amor
Llegaré tardísimo a esto, pero he caído completamente: me he enamorado de los Mini Zines y solo quiero imprimirlos, leerlos y crear los míos (seguramente de ficción). Los vi por primera vez en el substack del escritor Austin Kleon, que hace tiempo que se enganchó a este arte, me picó la curiosidad, busqué más información y todo este movimiento artesanal, rebelde y creativo me robó el corazón. Despertó a mi yo de catorce y veinte años, que participaba en Fanzines, y que al hacerse adulta siempre quiso volver a ellos.
Los Mini Zines o Zines tienen objetivos tan variados como dar información sobre las moras que crecen en tu territorio, ser un manual sobre cómo reparar un pinchazo o explicarte paso a paso cómo crear una varita mágica, entre otras muchas temáticas. Y lo mejor es que se pueden hacer totalmente a mano: con un folio DIN-A4 y un rotulador negro tienes suficiente. Aquí te dejo algunos enlaces, por si te apetece bichear un poco más en este mundillo. Ya verás que hay verdaderas obras de arte:
Quarantine Public Library (parece que últimamente esta web da problemas porque aparece como “no segura”. Igualmente dejo el enlace, por si es algo temporal, porque si finalmente puedes entrar, es muy muy muy chula).
La app
A mi sobrina y a mí nos encanta esta app para colorear por varios motivos: porque es muy fácil de utilizar, porque es muy muy satisfactorio colorear en ella, porque aunque sea de pago (unos 40€ anuales o unos 7€ mensuales) siempre hay ilustraciones libres con las que entretenerte y porque ofrece dibujos de artistas a los que sigo desde hace tiempo y que me gustan mucho como Señorita M. o Sibylline Meynet. Además de que me parece una genial que apuesten por el trabajo de ilustradores/as profesionales en vez de generar ilustraciones cutres de otras maneras. Una manera muy chula de volver a aquel hábito que muchas hemos dejado, por desgracia, en la infancia. Solo está disponible en la App Store de Apple.
La serie
Luis Zahera está enorme en esta serie que gira en torno a su personaje, un veterinario rural, un hombre sencillo que lo tiene difícil para vivir de lo que ama: su profesión. Muchos nos hemos identificado con él, sus problemas y su manera de enfrentarse a la perra vida (entre la risa y el llanto) y por eso ha sido un éxito en España. Tanto, que parece que habrá segunda temporada. Y nosotros, desde luego, no nos la perderemos.
Transpiración
Proyecto secretísimo
A ti puedo contártelo, sin pecar de «inocente»: estoy trabajando en un proyecto totalmente diferente a lo que he escrito hasta ahora, un experimento, y con el que estoy totalmente on fire. En realidad no es nada que no hayan hecho otras escritoras antes: historias cortas, de unas 10 000 palabras cada una (novellettes), y de un género híbrido bastante nicho (uno parte del híbrido es la romántica/erótica, que ya he trabajado y la otra es un género que no había tocado hasta ahora, pero que me tiene emocionadísima).
Mi idea es escribir todas las novellettes (doce, seguramente), corregirlas, prepararlas para publicación y empezar a autopublicarlas con una frecuencia de 1 al mes durante un año. Quiero hacerlo bajo pseudónimo, porque me divierte la idea, y me planteo empezar a lanzarlas, simplemente, cuando todo esté preparado, porque si algo bueno tiene la autopublicación es que los ritmos los llevo yo.
Las principales motivaciones para este proyecto son: escribir algo ligero y gamberro, con lo que me lo pase bien, volver a mis temas e intereses de cuando era más joven y probar el método de autopublicación en Amazon que expone Ricardo Fayet en su libro How to market a book.
Ya sabes que a mí todo lo que sea probar cosas nuevas me pirra, así que, después de tragarme un montón de publicidad de autoras y autores ofreciendo mentorías para enseñarme a vivir de la escritura (la mayoría vendehúmos), estoy dispuesta a probarlo, pero de la mano de un verdadero profesional. Veremos si por fin soy capaz de cambiar el 0 de mis regalías de KDP por algún otro número.
También valoro hacer un videoblog sobre esta experiencia, tanto de la planificación y escritura de las novellettes, como de la estrategia para su autopublicación (diseño editorial, identidad gráfica para el seudónimo, publicidad, etc.), aunque no sé si todo esto podría interesarle a alguien (¿te interesarían estos vídeos a ti?, dímelo en los comentarios), quizás lo haga simplemente para tener un registro de cómo fue el experimento y qué frutos dejó.
Va a ser mucho trabajo, lo sé, pero precisamente eso no me ha asustado nunca.
De momento no te digo nada más, que para ser un proyecto secretísimo ya he largado bastante.
El mantra de este mes ha sido:
Cuando todo esto acabe, vendrán cosas mejores.
Aquí acaba la pamplina de noviembre de 2025.
Hasta que volvamos a encontrarnos, ¡que seas muy feliz!
¡Nos leemos en unas semanas!
Si te ha gustado esta o cualquiera de mis anteriores Pamplinas o Semillas, puedes invitarme a un té aquí:
Si quieres contarme algo, puedes hacerlo respondiendo en la sección de comentarios o por correo electrónico.
Y si no sabes cómo has llegado hasta aquí, pero te gustaría quedarte, puedes suscribirte.
¡Gracias por leer Pamplinas!
Suscríbete para recibirla en tu buzón de correo electrónico siempre que florezca.









¡Venga a por esas novelitas! Es el momento de hacer un mini-zine botánico sobre todas las plantitas protagonistas de este boletín, que ya son unas cuantas 👀
Mil gracias por las recomendaciones (tengo pendiente leer algo de Ricardo Riera desde hace pufff) y mucho ánimo con el nuevo proyecto de las novelettes. Aquí encontrarán un lector, seguro.